Impacto de la tecnología accesible en mujeres y disidencias.

El impacto de las Nuevas Tecnologías en la situación personal y, sobre todo,
profesional de las personas con discapacidad es indiscutible.
Las tecnologías nos aportan soluciones varias.
¿Pero
que sucede si esa tecnología no es accesible?

Las tecnologías nos abren puertas pero pueden ir en nuestra contra y hay que trabajar para eso.


El impacto de las Nuevas Tecnologías en la situación personal y, sobre todo,
profesional de las personas con discapacidad es indiscutible.
Las tecnologías nos aportan soluciones varias a la cotidianidad de las
personas, y sobre todo a la de las personas con discapacidad.
Un ejemplo claro es el botón antipático en caso de violencia de género.

Pero ¿Qué sucede si esa tecnología no es accesible?.

Si esa tecnología no es usable para personas con discapacidad visual, si no se tuvieron en cuenta las pautas y directrices de diseño digital accesible.
Que pasaría si para hacer una denuncia, habilitan un número de whatsapp pero nos responden con un audio, ¿y si del otro lado hay una compañera sorda?
¿Y si hacemos una campaña de derechos sexuales y reproductivos sólo
con imágenes?. Ya sabemos que una compañera ciega con su lector de pantalla no accede a esa información.

Porque claramente en la pandemia tuvimos que reeducar en este sentido a quienes tienen la responsabilidad de comunicar para todas, todos y todes.
La accesibilidad digital universal, no sólo beneficia a las personas con
discapacidad, sino a todas las personas.

Tejiendo Redes Feministas

Las nuevas tecnologías y sobre todo las redes sociales y sitios web, son
herramientas primordiales para que la información circule, se democratiza y para que las redes feministas se entrelacen a lo largo y a lo ancho del país.
Pero, que sucede si en esas redes sociales, no tenemos en cuenta la accesibilidad digital y la información no llega por igual a todas las compañeras.
¿Cómo podemos garantizar que la información circule para todas?

Poco a poco comenzamos a armar grupos de apoyo para el conocimiento de éstas necesidades y comenzamos a que éstas sean tenidas en cuenta.
Reeducando-nos también constantemente en éste sentido.
Compañeras que utilizan diferentes aplicaciones en sus dispositivos móviles.
Aplicaciones y software que permiten acceder a puestos laborales, a turnos
médicos, a denuncias, a informes, y a una gran cantidad de información que hoy circula por Internet.

Barreras con las que nos encontramos a la hora de facilitar el uso de las tecnologías.

Las barreras económicas son las que más impiden el acceso a la tecnología a las personas con discapacidad.

La falta de recursos para su adquisición, impide el acceso a ésta tecnología
adaptada a determinados sectores que presentan debilidades importantes por su situación socio económica. Una vez más, las mujeres con discapacidad pertenecen a este grupo de riesgo.

La brecha digital es un factor que maximiza las diferencias, en todas las
personas.

Aún más en las personas con discapacidad quienes seguimos
circulando casi exclusivamente dentro de un modelo médico rahabilitador que no nos permite vernos en otros ámbitos.

Militancia y expresiones en las redes sociales

Es importante y hasta celebro la cantidad de personas con discapacidad que
durante la cuarentena de covid-19, volcamos nuestra voz fuera y lejos de las terapias de rehabilitación a las redes sociales. Desde Tiktok, instagram, facebook, zoom, meet, poadcast y radios digitales.

Compañeros y compañeras que con el uso de las plataformas de
streaming impulsaron su participación en temas de su interés. Hasta sitios web y libros digitales.


Esas tecnologías las personas debemos aprender a utilizarlas, pero ¿Que pasa cuando esas tecnologías no contemplan que una persona las utiliza, con otros apoyos tecnológicos? Se genera una barrera y allí cuando es necesario contemplar la accesibilidad digital al mundo de todo el contenido de internet.
Es decir, la interfaz se convierte en el principal impedimento para que estas
personas puedan acceder a Internet.
Resulta crítico seguir concientizando sobre la importancia de incluir las
necesidades de las personas con discapacidad en el diseño y planificación de las políticas públicas, ya que ello nos permitirá ser parte de la solución que necesitamos.

Conclusiones

Las Nuevas Tecnologías pueden ayudar a incrementar nuestra participación en el empleo, a través de adaptaciones tecnológicas que permitan desempeñar puestos de los que antes estábamos excluidos, a través de fórmulas como el teletrabajo, que eliminan el factor desplazamiento y sería beneficioso para quienes tenemos una discapacidad motriz.

De hecho, a día de hoy, un 50% de las personas con discapacidad con empleo admite que, de un modo u otro, puede desempeñar su puesto de trabajo gracias a las Nuevas Tecnologías.

Además, si comenzamos a pensar en achicar las brechas económicas para el
acceso a estas tecnologías, la brecha digital mediante la educación en estas
nuevas tecnologías y colaboramos construyendo en plan de accesibilidad
digital podríamos impulsar oportunidades dignas de desarrollo personal y
profesional para muchas personas.